Columna: Quique Díaz
El Sanse dice adiós a su idilio con la Copa de la Real Federación Española de Fútbol (R.F.E.F.). Una relación que, hasta ahora, le estaba proporcionando unas alegrías que la Liga no era capaz de darle. Sin embargo, ahora, no les queda más remedio que aferrarse a su "novia de siempre" e intentar cautivarla de nuevo, antes de que se canse de él y le haga dormir, durante un año, en las mazmorras de la Regional Preferente.
No se puede hablar de infidelidad, pero, si es cierto, que "La Liga" le estaba pagando con sinsabores los buenos momentos pasados con "La Copa". Puede que se trate de celos o es que, simple y llanamente, es imposible mantener, a la vez, dos relaciones idílicas.
Y es que, era en la Copa donde este Sanse mostraba sus mejores galas. Donde más atención prestaba a saltar a escena con la corbata bien anudada y los zapatos limpios. Y eso le pasaba factura en la relación doméstica. Porque lo mejor de sí ya lo había ofrecido un par de días antes y porque tenía que sacar fuerzas de flaqueza de donde no las había para agradar a una Liga que andaba con la mosca detrás de la oreja.
Ahora, la Copa ha decidido irse con alguien más guapo, con mejor casa y con más suerte. Alguien con nombre de poeta extraordinario, que hace un par de años, estuvo cerca de convivir con los más ricos, pero al que la crisis económica también ha visitado en forma de fulgurante descenso.
A todo esto, la Liga espera con los brazos abiertos a su Sanse de toda la vida. Ha preparado una cena romántica a la luz de las velas. El suave hilo musical aguarda con una selecta colección de temas de los Beatles. El "largo y tortuoso camino" ya ha pasado. La Liga se ha guardado sus celos, sus resquemores... Pero le exige eso, que sea el de toda la vida. El que se dedique a ella al cien por cien y el que aborde a tope las pequeñas y las grandes citas.
Como dice el cantautor guatemalteco, Ricardo Arjona: "Aquí, hombre es el que tiene mujeres y vida de tormenta; sin saber que hombre es el que tiene una y la mantiene contenta".
Como una pequeñísima parte de este Sanse me siento. Prometo ser fiel a la Liga, amarla y respetarla en las alegrías y las tristezas...