07/02/10
La U.D. San Sebastián de los Reyes ha vivido uno de los episodios más dantescos de toda su historia. En esta ocasión, le ha tocado vivirlo como convidado de piedra, como un mero espectador. Los jugadores sanseros saltaron al terreno de juego de Foresta para calentar de cara al partido contra el Galáctico Pegaso de la jornada 23 del Campeonato de Liga. Sin embargo, pronto se empezó a atisbar que el río que llevaba sonando durante toda la semana llevaba agua. ¡Y vaya si la llevaba!
A principios de semana conocíamos la polémica decisión del presidente del Galáctico Pegaso, Alberto Atanes, de apartar de la plantilla a sus tres capitanes, Ruiz Pérez, Nacho Calvo y Coco. Acto seguido, sus compañeros hicieron pública su disconformidad y amenazaron con no jugar el partido ante el Sanse si no se daba marcha atrás.
La situación, efectivamente, no cambió y se llegaba a la mañana de hoy, con la incertidumbre de saber si serían capaces de mantener sus ideales y luchar por la unidad del vestuario.
El Pegaso en ningún momento saltó a calentar. Tampoco ingresó en el campo para jugar el partido. Los jugadores que formaban parte del teórico once inicial, se limitaron a bordear los límites del terreno de juego, hasta que llegaron al medio campo. Una vez allí, extendieron las camisetas con los dorsales "13", "2" y "6", correspondientes a los tres apartados. El nuevo capitán pegasista fue el único que cruzó la línea de banda para acercarse al círculo central y comunicar al trío arbitral, de manera oficial, que no iban a jugar.
Los jugadores sanseros respondieron con un sonoro aplauso en señal de apoyo incondicional a una plantilla destrozada en lo económico y en lo deportivo.
Esta circunstancia supone que el choque se da por ganado al San Sebastián de los Reyes, por 0-3, y que se le restan, además, tres puntos al Pegaso en su clasificación, lo que les dejaría con 17 y les convertiría en los nuevos colistas. Por su parte, el Sanse suma un total de 33 y se reengancha, parcialmente, a la lucha por el play-off.